Esta es probablemente una de las principales razones por las que las empresas deciden crear videos corporativos.
Y sigue una lógica muy simple. Existes cuando la gente te ve. Y si existes, la gente inconscientemente te valora.
En resumen, el video es el medio perfecto no solo para que la gente te vea, sino también para transmitir mucho valor a las masas. Y es este público quien, al recibir estas aportaciones, deja de ver a la empresa como una “cosa” o ente sin alma, y es capaz de humanizarla, apreciarla y sentir empatía por ella.